Código político
El reacomodo de las candidaturas
Por Juan Gómez
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ya inició el reacomodo de sus piezas políticas, que ordenarán la estrategia para las elecciones del 2027, año en el que se renovarán 17 gubernaturas, 500 diputaciones federales, 32 congresos estatales y aproximadamente entre 2,400 y 2,478 ayuntamientos y alcaldías.
Será la primera elección bajo el mando político de la presidenta Sheinbaum, en la que se pondrá a prueba su fortaleza y también, la solidez del partido que gobierna al país en la actualidad.
Es por ello que Claudia Sheinbaum está moviendo las piezas del ajedrez, en un escenario en el que fácilmente se renovarán 20 mil cargos públicos, si se consideran los puestos municipales como regidores, síndicos, que integran los ayuntamientos.
El primer movimiento que mandó la Presidenta fue el de Citlali Hernández, quien dejó la Secretaría de la Mujer para ser designada como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones. Fue el primer aviso de los movimientos que se vendrían, aunque la entonces líder de Morena, Luisa María Alcalde Luján, no tuvo la lectura correcta.
El 14 de abril la joven política negó que hubiera cambios en la dirigencia y culpó, como ya es costumbre entre los morenistas, a la oposición de los rumores. Sin embargo deslizó lo siguiente:
Seguiré al frente de Morena y la única razón por la que dejaría esta responsabilidad, como lo haría cualquiera de nuestro movimiento, sería por un llamado de la presidenta para ayudarla a seguir fortaleciendo la transformación.
El miércoles 22 de abril la presidenta informó en la conferencia de prensa mañanera que había invitado a Luisa María Alcalde a la titularidad de la consejería jurídica de la Presidencia, cargo que dejó Esthela Damián para buscar la candidatura de Morena en Guerrero.
La respuesta a la invitación presidencial dejó frío a muchos:
“Lo voy a pensar” dijo Luisa María.
Horas después en un video compartió la aceptación a la invitación de la Presidenta Sheinbaum, pero el desplante ya había evidenciado su resistencia a abandonar la dirigencia nacional morenista y su fidelidad al ex presidente López Obrador.
La división en Morena, es más que evidente.
Los cambios continuarán y la recomposición del aparato predominantemente andresista se irá decantando progresivamente, para dar entrada a los perfiles afines a la visión de la Presidenta, pero en especial, subordinados a su mando, a su visión y a su estilo político.
La mayoría de los analistas y comentólogos coinciden en que será Ariadna Montiel, la actual titular de la Secretaría del Bienestar, quien ocupará la dirigencia nacional del partido oficialista.
Ariadna Montiel, es la responsable de la administración de los recursos y de la estructura de los programas sociales que benefician a 18.5 millones de personas aproximadamente, con una inversión en el 2026 de 987 mil millones de pesos, de acuerdo al Presupuesto de Egresos presentado por la Secretaría de Hacienda.
Los cambios en la dirigencia nacional de Morena impactarán en la designación de los candidatos en las 17 entidades federativas del país, no hay duda.
El primer caído por estos cambios es Andrés Manuel López Beltrán, quien a pesar de que se mantiene en la secretaría de Organización de Morena, será enviado como operador electoral a Coahuila, donde gobierna el PRI, para ganar los 16 distritos locales.
“Andy” ya tuvo un fuerte descalabro en las elecciones de Veracruz y Durango, de las que entregó muy malas cuentas electorales y en la actualidad, su imagen política registra un agudo debilitamiento que podría derivar en su salida del partido en las próximas semanas.
Los efectos de los movimientos también impactarán en los aspirantes morenistas de los 17 estados del país, sobre todo si consideramos que hay riesgo inminente de perder la elección en Zacatecas, Campeche y Guerrero, pero también preocupación en Baja California, Baja California sur, Colima y Tlaxcala.
Al tiempo.
@juangomezac


